Trasvasar líquidos inflamables es una operación cotidiana en muchos lugares de trabajo. Sin embargo, no es una operación exenta de peligro y se le debe prestar la atención que merece, pues son muchos los incendios y explosiones que han ocurrido durante la realización de esta operación.

Se puede pensar que únicamente se producen incendios en aquellos lugares de trabajo donde se obvian las medidas de seguridad a la hora de trasvasar un líquido inflamable (noticia). Sin embargo, la realidad es bien distinta y por ello aprovechamos el incendio ocurrido en el box del equipo Williams (video) de Fórmula 1 para hacer constar que hasta en los entornos de trabajo donde se cuida el más mínimo detalle puede ocurrir un accidente.

Seguramente, los equipos de trabajo y herramientas que utilizaba el mecánico para vaciar el depósito del monoplaza eran adecuados para el trasvase de gasolina, ya que la Fórmula 1 no es famosa por su limitado presupuesto ni por utilizar materiales inadecuados. De la misma manera, nadie pone en duda que el mecánico que realizaba el trasvase es un técnico competente, sobradamente preparado para realizar esa operación, la cual había realizado numerosas veces anteriormente. Entonces… ¿qué pudo pasar?

                                     

Aunque no es de aplicación, El Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos establece directrices y requisitos para instalaciones y operaciones muy similares a las presentes en los boxes de los circuitos de Fórmula 1. El APQ indica en su Instrucción Técnica Complementaria MIE APQ-1 que los almacenamientos interiores en recipientes portátiles deben cumplir unos requisitos mínimos de ventilación y que nunca se deben realizar trasvases en el interior de locales si no es con abundante ventilación, evitando así la formación de atmósferas explosivas en caso de fugas o derrames de líquidos combustibles (hay que tener en cuenta que la producción de vapores inflamables depende de las características de cada producto y que la gasolina de competición no es igual a la comercial, ver vídeo). Asimismo, delega en la ITC-BT-29 la responsabilidad de definir las características que debe cumplir la instalación eléctrica para que presente un funcionamiento seguro en este tipo de locales. También hace referencia al orden y limpieza del lugar de trabajo, especialmente a las distancias de seguridad que se deben guardar con otros productos combustibles para evitar la propagación del incendio. Según estos criterios, la omisión de estas medidas podría haber tenido una influencia directa en el suceso.

  • Escasa ventilación: causa acumulación de vapores inflamables y por tanto, posibilita la combustión. La cantidad de gasolina en un Fórmula 1 al terminar la carrera no suele ser grande, por lo que una ventilación abundante debería eliminar la totalidad del vapor producido por una fuga o derrame.
  • Instalación eléctrica: en su funcionamiento normal se pueden producir chispas, las cuales pueden salir al exterior si no se usan determinados materiales.
  • Orden y limpieza: los combustibles cercanos aumentan la magnitud del incendio. En el vídeo, el humo negro que sale del box no se debe a la combustión de la gasolina sino a otros combustibles adicionales como las ruedas o la fibra de carbono de la carrocería.

No nos podemos olvidar de otras fuentes de ignición comunes como son la electricidad estática y las superficies calientes. El riesgo por electricidad estática disminuye con la utilización de equipos, herramientas, ropa y calzado antiestáticos, elementos que suponemos que se utilizan en un ambiente tan especializado como la Formula 1. También puede aparecer electricidad estática en el coche debido al rozamiento con el aire, la cual hay que descargar a tierra antes del trasvase, y en la propia instalación de almacenamiento, la cual debe estar puesta a tierra como exige MIE APQ-1. En cuanto a las superficies calientes, los monoplazas al terminar las carreras presentan varias de ellas (motor, escapes, radiadores, caja de cambios…) que pudieron causar la ignición si no se refrigeraron lo suficiente.

Mención aparte merece el KERS (Kinetic Energy Recovery System), al que se culpó en un principio como el origen del siniestro. Efectivamente, el KERS es una fuente de ignición en potencia ya que trabaja con altos voltajes, pero su peligrosidad no queda ahí ya que sus baterías pueden explotar durante el incendio y dificultar la intervención para sofocarlo.

Como hemos visto, cuando se tenga que realizar un trasvase de líquidos inflamables se debe utillizar una ventilación abundante y prestar atención a las posibles superficies calientes y acumulaciones de electricidad estática, sin obviar el orden y la limpieza del puesto de trabajo. Además, debemos asegurarnos de que nuestra instalación eléctrica es adecuada al lugar de trabajo.